CRIANDO AL NUEVO HOMBRE

CRIANDO AL NUEVO HOMBRE

CRIANDO AL NUEVO HOMBRE

Le pedimos al psicólogo Cristóbal Bustamante que nos diera su opinión acerca de cuáles son los puntos más importantes de observar cuando eres hombre y estás criando a un chico adolescente. Estas son sus recomendaciones:

Si tienes hijos adolescentes, te habrás dado cuenta de todo lo que ha cambiado el mundo en los últimos años y todo lo que puede seguir cambiando hasta que ellos ya sean adultos. Teniendo eso en cuenta: criar adolescentes hombres hoy se convierte en un tremendo desafío.

Te invito a repensar tus conversaciones con él y  salir de los diálogos en la zona de confort masculina: como el partido de fútbol, el asado y la conversación banal sobre el sexo opuesto y la sexualidad. Son temas básicos, fáciles de llevar, pero aburridos y monotemáticos en un mundo que para los chicos está lleno de estímulos más llamativos e interesantes, como también de dudas y confusiones propias de su edad.

1) El primer paso es quizás el más difícil
¿Te has atrevido a profundizar en el diálogo con tu hijo adolescente? y si lo has logrado, ¿has podido mantenerlo como un hábito? Cuando pregunto esto durante una sesión con padres de hombres adolescentes muchas veces me responden “no logro conectar”  y claramente es difícil porque ¿cómo entenderlos profundamente si nosotros mismos no recibimos ese conocimiento? y ¿cómo orientarles si muchas veces estamos desconectados de sus intereses?  Quizás la solución esté en nosotros y para conectar con ellos primero necesitemos conectar con quiénes somos.

2) Un acercamiento auténtico
Aprovecha de preguntarte ¿cómo fuiste de adolescente? ¿cómo te sentías en esa etapa de tu vida?  Sacude la alfombra de tus experiencias escondidas. Tómate el tiempo para recordar tus aciertos y errores como el adolescente que alguna vez fuiste. Permitirte revisar que te faltó por recibir de tus padres. Esto puede ser útil para encontrarte y conversar con tu hijo.

Imagina por un momento esto en tu mente: cuando un padre se hace cargo de sus carencias puede conectar profundamente con la crianza y apoyar las carencias del hijo adolescente para que se sienta realmente visto ¡qué importante es ser visto!

3) Las caricias emocionales
Por lo general, los padres me mencionan haber vivido una adolescencia con desconexión afectiva con sus propios padres, con duros castigos y carencias afectivas. La masculinidad que muchos de ellos aprendieron les enseñó que “llorar es de niñas”, “muéstrate fuerte”, “si te pegan, pégale” y un sinfín de creencias limitantes para el crecimiento emocional de una persona.

Muchos de estos padres no quieren repetir ese patrón, pero es difícil cambiar lo que se ha aprendido durante tantos años. Para estos casos la recomendación es dar un paso a la vez.

Si ese es tu caso y no sabes cómo mejorar el vínculo con tu hijo, aquí te dejamos algunas frases que puedes ir diciéndole a modo de caricias emocionales. Puede que al principio te cuesten, pero con el tiempo ya irán saliendo cada vez de manera más natural y se convertirán en alimento para el alma de tu hijo adolescente:

  • “Confío en ti”
  • “Creo en ti”
  • “Me reconozco en ti”
  • “Te tengo en cuenta, te respeto y te quiero”
  • “Me siento orgulloso de tus logros”
  • “Te veo y valoro cada uno de tus esfuerzos por superarte a ti mismo”
  • “Me importan tus emociones, puedes contar conmigo”

Estas frases te ayudarán a cultivar una masculinidad adolescente con valores y principalmente, la emoción de la ternura que es muy necesaria para crear autoestimas y relaciones sanas.

4) Ñutrakam
Esta es una palabra que la cultura mapuche usa para referirse a “darse el tiempo para conversar desde la sabiduría” y es un espacio muy valioso para las personas de este pueblo originario.

Los adolescentes siempre me comentan que disfrutan de los espacios de apertura al diálogo y expresión de sus gustos, inquietudes, pensamientos, emociones, inseguridades, sueños, heridas, dolores, errores y por sobre todo, para celebrar sus aciertos. Porque claro, están en el puente hacia el ser adultos, y su adolescencia es una fase de transición en donde tu apoyo y sabios consejos le servirán para mejorar la toma de decisiones en sus vidas.

Entonces aprovecha y busca crear momentos ñutrakam en tu casa. Por ejemplo, puedes sentarte frente a él o caminar juntos, cocinar algo, aprender una receta mientras se expresan. Lavar el auto, regar las plantas u ordenar, pueden convertirse en un espacio ideal para compartir consciencia, sabiduría y sanación. Como padre tienes un rol portador de sabiduría y experiencia, pero al mismo tiempo, estarás aprendiendo junto a él, sobre ti mismo y sobre él. 

Lo más importante: Intenta que sea un espacio de diálogo, no una imposición de tu punto de vista.

5) Tus emociones
¿Alguna vez sentiste que no se te permitió expresar emociones o tuviste que reprimirte? Ese es el machismo que los hombres también sufrimos. Liberar las emociones, escribir lo que sientes, llorar y otras formas de expresión no son propias de las niñas. Son formas sanas para la liberación del dolor y es muy recomendable hacerlo. De otra forma acumulamos heridas que a la larga generarán daño en nuestra salud y en las personas que nos rodean.

También muchos fueron discriminados cuando quisieron vestirse con colores que se suponen hechos para mujer o tenían afición por la poesía o por la danza. Con el tiempo ellos renunciaron a lo que les gustaba hacer por miedo y crecieron con el sentimiento de la frustración.  Por favor no repitas ese patrón en tu familia.

Como sociedad necesitamos jóvenes que se respeten entre sí más allá de sus múltiples diferencias, como también respeten a la mujer y todos los seres. De esta forma, cuando llegue el momento de que ellos se enfrenten al mundo, se identificarán con ser hombres libres de espíritu, plenos desde el alma al cuerpo, educados en el mundo emocional, abiertos al diálogo profundo, a la solución pacífica de conflictos e íntegros en sus valores.  Todo esto lo pueden lograr con tu ejemplo y tu guía.

 

Por Cristóbal Bustamante Aguirre, psicólogo.
Instagram: @freshmind.cl

 

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